PreviouslyOnTuesday - The Pacific

Hace ya doce años de aquella fatídica carrera por la arena, en la que las balas "abatieron a toda una generación de cinéfilos ante la pérdida de la inocencia del cine bélico", como bien dice Pablo Kurt en FilmAffinity. Steven Spielberg fue el causante de tal punto de inflexión, aquel en el que la gente se volvió a enamorar del cine bélico. Tras esto, una generación entera (la mía vamos), descubrió el horror de la guerra, y la brillantez de su adaptación a la gran pantalla, por medio de uno de los directores más conocidos del planeta.

Después de apenas tres años, Spielberg y su actor insignia, Tom Hanks, fueron los encargados de producir la que por muchos es considerada como la serie (o miniserie) más grande de todos los tiempos. Band of Brothers (Hermanos de Sangre en castellano) fue una adpatación del libro homónimo escrito por Stephen Ambrose, uno de los historiadores mejor considerado en cuanto a la 2ª Guerra Mundia se refiere. Tanto el libro (un lujazo, con comentarios de decenas de soldados y contado con una soltura inédita para ser un libro histórico) como la miniserie tratan los devenires de la Compañía Easy, perteneciente a la 101 aerotransportada.

Band of Brothers (la serie), nos muestra la gran preparación que tuvo dicha compañía, así como la camadería que se forjó dentro de ella. No tanto como al individuo, sino como al grupo, una historia del apoyo mutuo, de la amistad y de la crueldad de la guerra en torno a todo lo que acontece dentro de un conjunto de hermanos. No veremos a las familias de los soldados, ni tampoco su vuelta a casa, Band of Brothers trata sobre las batallas en las que participó la Easy, la fortaleza tanto física como mental de todos sus integrantes, así como la brillante ejecución de su lucha, todo ello al mando de unos oficiales igual de compenetrados con el equipo que los mismos soldados rasos.

Parece ser que todo lo que no vimos sobre la Easy (sí en los obituarios), ha venido de golpe en la nueva apuesta de los mismos productores y de la cadena más laureada, la HBO. The Pacific venía relegada al segundo puesto, todos la tomaban como el intento de igualar a la insuperable, la de mayor gasto pero menor trascendencia. Cuán equivocados estaban.

The Pacific empezó algo floja para los que querían acción, algo rara en la conexión entre personajes, peor aún en el intento de establecer una relación entre todos ellos. Es normal, Stephen Ambrose lo dijo miles de veces, nunca conoció a ninguna compañía como la Easy, una que hubiese establecido los lazos que existieron entre aquellos paracaidistas. Estamos pues ante una situación algo más complicada, pero que en realidad se solventa excelentemente bien. De hecho en esta historia veremos a tres personajes distintos que comparten una misma división (la 1ª de marines). Mientras uno, Robert Leckie, combate desde el comienzo de la guerra estadounidense contra Japón, otro permanece en su hogar, pues su padre no le da permiso a alistarse debido a un soplo en el corazón. Fueron estos dos chavales quienes escribieron los libros en los que se basa The Pacific. Aparte, la historia también nos contará la vuelta a casa de uno de los héroes de Guadalcanal, John Basilone, en su misión de vender bonos de guerra a los americanos que todavía restan en tierras estadounidenses.

Como podéis ver, la historia nos relata tres tramas bastante distintas. De hecho no se va a saber demasiado acerca de los otros jóvenes que comparten trinchera con los protagonistas, si no de las experiencias de cada uno de estos tres soldados, tanto fuera como dentro del campo de batalla. Dichos combates son de extrema dificultad, y durante el transcurso de la serie veremos como se incrementa la dureza de los parajes en los que combatió la primera división de marines. No sólo el clima y la selva juegan una parte negativa, son también los japoneses un bache muy diferente al que pudimos ver en Band of Brothers con los nazis. Con esto quiero decir que en los distintos capítulos se aprecia el odio superlativo entre americanos y nipones, y es que estos últimos fueron quizá el rival más duro para el bando estadounidense, tanto por la fiereza de sus ataques banzai como por sus atentados suicidas (al borde de la muerte) con el fin de causar las mayores bajas en el bando contrario.
Además, veremos la faceta del soldado que apenas pudimos apreciar en Band of Brothers: la del que tiene permiso (en el capítulo sobre la estancia en Melbourne) y se dedica a montarse buenas juergas (y a conquistar a las mujeres jóvenes de un país como Australia, en el que la falta de chavales era más que evidente), y la del que vuelve a casa, que veremos en un último capítulo muy emotivo.

Son por éstas y otras muchas razones por las que The Pacific es una serie muy diferente a Hermanos de Sangre, y también por las que merece la pena verla. Las expectativas estaban altas, los resultados son probablemente mejores. Para la gente que entiende el cine o la televisión como yo lo serán. Sin embargo, quizá haya algún resentido que tras finalizar la serie decida despotricar por la falta de acción en algunos episodios. En efecto, no le quito la razón, pero dichos intervalos se suplantan con escenas mucho más interesantes. En definitiva, no os la perdáis.

1 comentarios:

BORJA PARDO dijo...

Gran post! Coincido al 100% en todo.
Un abrazo crack

Borja Pardo

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