PreviouslyOn - 'Treme', cuando no es música todo lo que reluce

La música como base del éxito. Sin duda esa debió ser la premisa con la que David Simon convenció a los Melissa Leo y compañía para comenzar la producción de su nueva apuesta para la televisión, ‘Treme’. No puedo decir que me considero un fan acérrimo de Simon porque no he visto ni ‘The Wire’ ni ‘Generation Kill’ -más que me pese-, pero eso no me priva de poder afirmar que la música es sólo un telón de fondo excelente para poder contar unas pocas historias que con el devenir de los capítulos se tornan más y más dramáticas. Quiero decir con ello que me atrevería a apostar que ‘Treme’ sin música -cosa que no tiene demasiado sentido-, no habría logrado ni un cuarto de los triunfos que ha cosechado hasta ahora, pese a que sus vitrinas no hayan sido precisamente saciadas de galardones. Y este último apunte es ciertamente decepcionante, porque ‘Treme’ fue uno de los mejores estrenos dramáticos de la temporada pasada y sin embargo fue completamente olvidado en las galas de premios americanas -¿de verdad John Goodman o Melissa Leo se merecían esto?-.



Pero ‘Treme’, y para nuestra satisfacción, está envuelta en un ambiente musical incomparable a través de los barrios de la ciudad del jazz, Nueva Orleans. Con ello, tendremos a lo largo de esta maravillosa primera temporada no menos breves momentos musicales con los que deleitar nuestro paladar acústico más exquisito. Y lo bueno es que ‘Treme’ no sólo se presenta con actores que no son profesionales en esto del jazz, sino que también arriesga con algún tema de factura original, todo ello acompañado en muchas ocasiones de la intervención de, aunque los desconozca, muchos músicos respetados por aquellos lares y que seguro habrán llamado la atención de más de un fan de este género.

Para no alargarme demasiado, me gustaría simplemente realizar una crítica constructiva a ‘Treme’ y, sobre todo, a su creador -que no director, como algunos piensan-. La serie, a lo largo de todos los capítulos, se presenta en un escenario perfecto, con un reparto de lujo y, sobre todo, con una música extraordinaria. Sin embargo, y pese a que el guión no merezca ni mucho menos mis críticas, creo atisbar en no pocas ocasiones algunas parches de escasa dificultad por parte de los directores de algunos de los episodios -en esto de las series los directores varían según el capítulo-. Quiero decir que no sé si el problema atañe a la responsabilidad de los guionistas o a la de los directores. Me creo capaz de afirmar que son estos últimos los que han conseguido que ‘Treme’ no cumpla las expectativas reales que me planteé en un principio.

Cuál es el problema de la dirección, diréis. Me basaré en citar aquellas dos escenas que para mí fueron más decepcionantes en el concepto más dramático de ‘Treme’ y que, por supuesto, tienen que ver con la dirección de las mismas. [Spoiler] 1. El encuentro de Delmond Lambreaux con los indios el día del Mardi Gras, el cual falla totalmente en su intento de impactar o sobrecoger al espectador. Mientras que para Delmond dicha aparición le provoca un vuelco en el corazón, la escena transcurre sin pena ni gloria por nuestras retinas, sin el mayor titubeo de nuestra parte más sensible. 2. La muerte de Creighton, que pese a que muchos puedan calificar de genialidad, a mí no me parece sino un gesto simplón y muy fácil por parte del director. Es decir, la forma de mostrarnos a Goodman fumando un cigarrillo momentos antes de lanzarse por la borda -escena morbosa que se omite sin complicación alguna- no es, en ningún caso, una escena sobrecogedora, y aquí volvemos a lo mismo de antes. [Fin del spoiler].

Para los que no hayan visto ‘Treme’, en el párrafo anterior simplemente hacía una reflexión sobre el trato a algunas de las escenas más importantes de la temporada, o al menos a aquellas que bien podrían haber sido muy importantes de cara al espectador o a la televisión americana actual en general, y que han sido resultas con una simplicidad impropia de una cadena como la HBO. Me atrevería a decir que es la música la que falla estrepitosamente en dichas secuencias pues mientras que en una de las citadas desaparece completamente, en la otra apenas tiene consecuencias en la impresión final, lo que resulta ciertamente decepcionante en una serie que, como he dicho, tiene como telón de fondo el mundo de la música. Aunque también es importante hacer referencia a lo poco que se suele arriesgar en la dirección en el mundo de la televisión, y que es ciertamente lo que diferencia a este del mundo del cine.



No con ello voy a quitarle méritos a la primera temporada de la nueva apuesta de David Simon, de hecho seré el primero en ver cómo siguen desarrollándose estos personajes tan carismáticos, así como sus historias, que no tienen desperdicio. En definitiva, no os la perdáis por nada, pero tampoco lleguéis al final pensando que lo visto es superior a cualquier cosa que hayáis visto en la gran pantalla -pese a que en muchísimas ocasiones así lo sea-.

0 comentarios:

Datos personales

Mi foto
Madrid, Spain
Cinéfagos es un blog sobre cine, un podcast sobre Hollywood y una newsletter que lo une todo en el formato más cómodo posible. Hazte cinéfago.

Twitter

Seguidores